Acinipo – Ronda la Vieja

La Ciudad Romana entre las Nubes de la Serranía de Ronda

Acinipo es uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes de la provincia de Málaga y de toda Andalucía. A sus indiscutibles valores históricos y culturales se suma un paisaje majestuoso, inalterado por el paso del tiempo, situado entre las imponentes áreas serranas de Ronda y Grazalema, con espectaculares vistas que alcanzan las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla.

Una ubicación privilegiada

Esta antigua ciudad se alza sobre una mesa de piedra caliza que alcanza los 1000 metros de altitud, ofreciendo una posición naturalmente fortificada gracias a sus escarpados flancos. Bajo esta impresionante formación rocosa se encuentra un acuífero subterráneo, cuyos manantiales han permitido el asentamiento humano desde tiempos remotos.

Su ubicación estratégica controlaba las cuencas altas de los ríos Guadalhorce y Guadalete, además de ofrecer fácil acceso a recursos minerales como hierro, cobre y plomo, circunstancia que facilitó una ocupación continuada desde la Prehistoria.

De la Prehistoria a la época romana

Las excavaciones arqueológicas han revelado que Acinipo fue habitada por primera vez en la Edad del Cobre (hacia el 3000 a.C.). Durante los siglos IX y VIII a.C., el lugar entró en contacto con las civilizaciones fenicias que se asentaban en la costa de Málaga. Sin embargo, a finales del VII a.C. la ocupación se interrumpió temporalmente.

Fue en el siglo V a.C., en plena época ibérica, cuando la mesa de Acinipo volvió a ser habitada de manera significativa.

La llegada de los romanos en el año 206 a.C., tras la Segunda Guerra Púnica, marcó un antes y un después para Acinipo. La ciudad vivió entonces una etapa de gran esplendor: se edificaron estructuras monumentales, se acuñó moneda propia y se consolidó como un municipio romano de referencia en la región.

El Teatro de Acinipo: un gigante de piedra

Uno de los elementos más destacados del yacimiento es su teatro romano, posiblemente construido a mediados del siglo I a.C.. Este teatro, uno de los más antiguos y singulares de la antigua Hispania romana, presenta un diámetro aproximado de 62 metros.

Su graderío (cavea) fue excavado directamente en la roca caliza natural del lugar, ofreciendo una integración única con el entorno. El frente de escena, aunque hoy luce desnudo, estuvo en su día ricamente ornamentado con esculturas, columnas, mármoles e inscripciones, muchos de los cuales desaparecieron debido al expolio posterior al abandono de la ciudad.

La vida cotidiana: domus, foro y termas

Además del teatro, Acinipo conserva vestigios de otros espacios urbanos esenciales:

  • Una gran domus: Una vivienda señorial situada cerca del foro, que evidencia el alto nivel de vida de algunos de sus habitantes.
  • Termas públicas: Aprovechando un manantial de caudal constante, las termas datan de finales del siglo I a.C. e incorporan una palestra, un patio columnado destinado a la práctica de ejercicios físicos, reflejo de la influencia de la cultura griega en la vida romana.

Estos elementos revelan la sofisticación y el refinamiento alcanzados por la ciudad en su época de mayor esplendor.

El declive de Acinipo

A partir del siglo III d.C., Acinipo entra en una fase de decadencia. El teatro fue abandonado a finales del siglo II o comienzos del III; la domus perdió su función residencial para adoptar un uso artesanal; y las termas fueron reutilizadas como espacio industrial.

El cambio de hegemonía en la región, con el desplazamiento del centro administrativo a Arunda (la actual Ronda), marcó el inicio del abandono progresivo de Acinipo, conocida desde el siglo XVI como «Ronda la Vieja».


🌄 Acinipo no es solo un lugar que visitar, es una experiencia que conecta directamente con el alma de nuestra historia.
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